Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Insomnio

Cierras los ojos sintiendo la pesadez de tu cuerpo, sobre ti está el infierno blanco de todas las noches. Intentas relajar la mente, olvidarte de cualquier problema, para arriesgarte y poder soñar. Las sirenas de otros mundos te llaman con canto dulce, mientras los monstruos de la realidad provocan que te cuestiones cada mínimo detalle de tu vida, errores tal vez. Te mueves algo inquieto, de un lado a otro, abres los ojos y ves la pureza blanca de la pared y las cortinas que ocultan la luz taciturna de la noche. El tic-tac enérgico del reloj te sofoca, miras el móvil y aquel último mensaje aún está en la pantalla, mientras de fondo puedes escuchar perfectamente tu propia respiración agitada. Han pasado más de veinte minutos y no logras siquiera sentir el calor entre las sábanas, hace frío por culpa del crudo invierno y en otras ocasiones te quejas del calor, así como de la humedad, por culpa de la ciudad donde habitas.

¿Cuántas veces has hecho eso? ¿Cuántas? Ya has perdido la cuenta, eres un maldito estúpido que no deja de quejarse en vano. Quieres gritar, pero te quedas en silencio y lloras. Tu vida es una mierda, pero otras es tan intensa y deseable que te sobrepasa. Hay momentos malos, buenos y regulares... todos necesarios para ser vividos, recordados en ocasiones y jamás regalados al olvido.

Esas noches, las que pasas en vela, son las más inquietas. Cuando el sueño no llega, parece que se espanta cuando te ve, quieres aferrarte a él y rogarle que se quede hasta que amanezca. Durante días puedes sentirte de esa forma, pero en otros no hay quien te saque de la cama. Vives en un continuo sin vivir, porque los problemas más comunes son los que más miedo te dan. Suspiras, calumnias y finalmente te duermes. Cuando te duermas no recordarás esto, simplemente tendrás unos segundos de paz lejos de aquí.

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muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.