Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

martes, 20 de diciembre de 2011

La historia de siempre

Las mentiras germinan en el paraíso, las flores se marchitan y el ángel solloza por su esclavitud. En este mundo lleno de mentiras brillantes, deseables y estúpidas, navegamos ciegos buscando a Medusa para quedar petrificados por la soledad. La codicia se presenta envuelta en papel de periódico, envuelta en una cinta dorada y con una tarjeta sin remitente. El tiempo es oro, no lo sabemos retener y desperdiciamos todo en discusiones más estúpidas que nosotros mismos. Somos luciérnagas atrapadas en un frasco, somos rompecabezas que les faltan piezas. Objetos inútiles que expanden su mediocridad cuando son usados, desperdicios que no reciclamos, sueños que olvidamos para no sentirnos vivos. Somos mediocres, vivimos en un mundo aún más patético y decadente que cualquier extraño sueño sin valor ni importancia. Giramos entorno a lo más insustancial y olvidamos lo necesario. Este señores, es el jardín salvaje... el que todos merecemos.

La poesía está muerta de pena y frío, la literatura se disfraza de película romántica con personajes pobres y mal redactada, las canciones se prostituyen olvidando para que fueron creadas, la melodía más comercial nos apacigua y la más compleja nos asfixia en remordimientos. Somos hijos de una cultura hecha con una pompa de aire, no hay nada y un día explotará por completo en nuestras caras como chicle pegadizo. El frío congela nuestros dedos cuando dejamos tontos mensajes en cristales llenos de vaho, pero no somos capaces de responder con calidez cuando se nos pregunta. La sencillez no vale si no está de moda, igual que la inteligencia o los temas políticos.

Hemos perdido la perspectiva, se apoderó el deseo insatisfactorio de gustar a los demás pero no a nosotros. Han ganado, señores, nuestros peores enemigos han ganado. Todos aquellos que nos venden sueños, porque ya no soñamos, han ganado. Igual que esos que construyen rascacielos donde se nos esclaviza quitándonos la originalidad, para luego inyectarla en forma de virus, han ganado. Hemos perdido la guerra, somos grises y vacíos. Hemos perdido el mundo, el mundo se ha vendido y nosotros tenemos la culpa. Somos unos pobres diablos que creímos ser especiales y vendimos la poca magia que teníamos por un par de piedras, las mismas con las que tropezamos.


Sin duda, la historia de siempre.

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Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.