Vienen a mi mente cosas que pudieron ser y no fueron. Momentos que dejé escapar sin apreciarlos lo suficiente. Instantes que no deseé vivir. Ilusiones que no recordaba y ahora me queman. Y lo sueños, los que viví y los que dejé morir... porque los vi imposibles y ahora veo que era sólo cuestión de tiempo.
Fui idiota, testarudo, egocéntrico y patético. Sin embargo, siempre demostré la verdad... lo que sentía, lo que vi y lo que permití ver a otros en mí. Selecto. Pero eso no me quitaba lo idiota. Ahora reconozco que lo sigo siendo, todos somos un poco idiotas... pero algunos se llevan el glorioso honor de ser los reyes de la idiotez.
Y viendo el pasado, tras mis largos años... me doy cuenta que aún sigo siendo un niño, un pensador insulso... y un insulto al buen gusto. Me queda mucho por aprender, demasiados caminos por andar y desandar.
Pero si hay algo que le agradezco al pasado... por golpearme, por hacerme recordar... es el porque estoy donde estoy... y es gracias a todos aquellos que han estado y estan en mi vida.
En mi pasado hay lágrimas, pero también cuantiosas sonrisas...
En mi pasado hay días negros, pero también gises y algo soleados...
En mi pasado... hay cosas que existen aún en mi presente... y eso es el mundo que me rodea, tú que me lees y me escuchas... tú que me reniegas o me insultas... tú... Y hagas lo que hagas... sé que terminaré agradeciéndotelo cuando pase unos años... cuando el golpe del pasado sea incluso más contundente.
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