Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

viernes, 6 de agosto de 2010

Go baby -Fic ( Y X K )



Escuchen esto mientras leen... les vendrá bien

--- Go baby ...


Dicen que los cabrones no se enamoran, sólo se encaprichan de una chica y la usan hasta que la desgastan dejándola como muñeca rota. Eso dicen. También que los que son como yo no tenemos clase, que nacemos para morir en el arrollo olvidados por todo. El sexo, las drogas, el alcohol, la violencia y la música cargada de rabia nos descontrolan, nos hacen ser nosotros y a la vez nos alejan del mundo. Somos dioses apocalípticos, no del romanticismo. Yo digo que somos gilipollas, pero al menos nos damos cuenta y podemos remedio olvidándolo de una forma poco sana.

Yo creo que hay verdades y medias verdades. No es cierto que no nos enamoremos, pero nuestra forma de amar es poco ortodoxa. He perdido mucho por mi nula capacidad de decir bobadas, lo mío se demuestra de formas atípicas. Además, nadie dijo que ser un cabrón era no tener sentimientos. Sentí rabia cuando me pusieron los cuernos en mi última relación, furia cuando los veía como si nada pasearse ante mí después de dejarme destrozado. Estuve a punto de pegarme un tiro, si no lo hice fue por puro orgullo.

Mi orgullo es el que me mete en líos, pero también me salva el culo. Es el mismo sentimiento estúpido que me hizo forzar a una chica hace unos meses, la misma chica de la que me enamoré y la cual tenía que proteger. Una chica que estuve molestando todo el tiempo porque me parecía una repipi que se creía de alta cuna, una de esas estrechas que luego son las peores golfas. Ella me jodía, intentaba que explotara y exploté... pero inmediatamente después me sentí la peor mierda que se podía encontrar en la tierra.

Sinceramente, la cagué. Todos los que me apreciaban se alejaron de mí decepcionados, molestos y sobretodo heridos. Habían confiado en mí y yo los había destrozado. Pero si algo soy es alguien con recursos y con la mente clara en lo que quiero. Vi que estaba a punto de ser secuestrada, tal vez para pedirle dinero a su tío, y decidí cuidarla. Creo que restauré en ese momento todas las esperanzas, aunque todos perdonan pero no olvidan. Aunque claro, después la secuestré porque quería cuidarla yo.

Está claro que lo que hago bien es nada para lo que hago mal. Pero en el secuestro estaba ella de acuerdo. Quería salir de esa casa, sentirse segura porque yo parecía firme en lo que hacía y porque juré no tocarla. No sé porqué demonios me creyó, pero lo hizo y me hizo sentir firme en mis convicciones.

Estuvo conmigo una semana y media, semana y media que disfrutamos como si fuéramos adolescentes. Hablar de cine hasta las tantas, leer comics y novelas de misterio, cocinar precocinados para luego verlo frente a la caja tonta. Era como volver a los quince pero con una chica linda a mi lado, unos quince sin estar solo y sin sentirme escoria. Compré de todo para que estuviera cómoda, sin darme cuenta estaba siendo amable sin pretenderlo.

Mientras estaba a mi lado investigaba sobre la banda que quería secuestrarla, estuve días enganchado a la red de redes intentando colarme en sistemas de seguridad de webs con apariencia normal, pero en realidad eran de esos capullos. Los mensajes cifrados iban y venían, hasta que encontré uno muy claro. Logré saber el porqué, el cómo, el dónde y sin embargo no tenía nada.

Asaltaron la casa donde estábamos justo antes de darle libertad y todos los datos que necesitaría. Al principio no nos creyeron, pensaban que le había lavado el cerebro y que era un cabrón sin escrúpulos. Su tío quería matarme, yo también me hubiera querido matar, y mientras mi familia se dedicaba a intentar buscar tretas legales para sacarme de rositas de la cárcel.

Logré estar libre, pero con una orden de alejamiento y no sólo eso... se la llevaron llorando y pataleando que quería estar conmigo. En ese momento dejó de ser la niña jodona, la que me molestaba sólo con respirar, para ser mi linda.

Durante un mes estuve intentando de tratarme como bien sabía, y eso era con mucho tabaco y alcohol. No sólo bebía y fumaba, también recurrí a la maría. Jamás me gustó la droga fuerte, como mucho algún que otro porro. Pero mi mente seguía igual, aunque por extraño que pareciera sólo quería tenerla a mi lado haciéndoselo en cada rincón de mi apartamento. No fui con otras tías, porque ninguna me parecía a mi altura. Todas las zorras de los bares de carretera me eran indiferentes, quería ese rostro de niña buena a mi lado al despertar. Todo eso me estaba volviendo majareta.

Terminé por buscarla, no podía más y tenía que encontrarla. En eso me ayudó alguien de mi familia, para mí mis amigos eran mi familia. Consiguió dar con ella en Francia y para allá fui sin pensarlo. Fui en mi moto, corriendo como un animal en algunos momentos saltándome las horas de sueño. Cuando llegué usé pasaporte falso para hacerme con una identidad nueva.

Nada más verla de nuevo a solas lo hicimos, esta vez ella lo deseaba incluso más que yo. Ambos parecíamos atados el uno al otro, por muy romántico y cliché de película que fuera. Hacerlo me liberó, pero no del todo. Todas las perversiones que quería hacer para que gozara no las hice, me controlé a estar realmente libres de todo.

La llevé a mi hotel, conseguí llevarla lejos de la caserona en el viñedo donde la encontré. Estaba allí en calidad de invitada, pero en mi habitación estaría en calidad de diosa. De camino al hotel paramos en una de esas tiendas eróticas que tanto me gustaban. Estaba roja y avergonzada de estar allí, pero bien que le daría gusto verse con todo lo que le daría.

Creo que me gasté más de trescientos euros en todos los juguetes, ropas, complementos y regalos para la mascota sexual. Yo siempre dije que era un zorro, porque me iban las zorras y era demasiado listo para darme por vencido. Ella decía ser una coneja, pues sería mi conejita amansada por un un zorro en celo.

Al llegar a la habitación le pedí que se bañara quitándose todo el estrés, que se pusiera lo que le había comprado sin rechistar y que yo haría que le gustara todo lo que le iba a hacer. Ella lo hizo completamente roja y nerviosa, pero al salir parecía más segura que cuando entró en el aseo. Yo había organizado todo el sitio, colocado mejor la cama hacia la ventana y puesto luces junto a esencias bastante eróticas. Haría que se excitara hasta límites insospechados para ella.

-¿Estás lista linda?-dije observando sus orejas de conejo y su lencería fina, lencería que traía algo más que encaje.-Ven aquí.-señalé la cama para sentarla en ella.-Vas a ser mi muñeca sexual favorita.-susurré en su oído.-La única que me pone sólo con aparecer por la puerta.-tomé su mano y la coloqué sobre mi bragueta.-Verás como crece sólo con tus posturitas, nena.

Ella sólo asintió ocultando sus ojos tras su cabello, se veía dulce y esa dulzura me enfermaba. La ropa como dije no era sólo encaje, así que tomé el mando que activaba los pequeños vibradores sobre sus pezones y el que estimularía su clítoris. Jadeó echando hacia atrás su cabeza aferrándose a las sábanas.

-Así te ves perfecta, yo te haré mejores fotos que cualquier fotógrafo estúpido.-susurré apartándome de ella para tomar fotografías con mi cámara, una cámara digital de las mejores del mercado.

Se recostaba en la cama tomando las poses que le indicaba, miraba a la cámara sonrojada y mostrando lo mejor de ella. Aumenté la velocidad que tenía el vibrador de sus braguitas y eso hizo que abriera los ojos gimiendo aún más alto.

Me aproximé para quitarle el sujetador aumentando al máximo el vibrador de aquel tanga de encaje, un encaje fino y detallado. La coloqué de espaldas a mí posicionando sus nalgas y tomé fotos, pero ya no eran sólo fotos. La cámara tenía para video y quería capturar sus gemidos, al igual que su rostro al ponerla frente a mí.

-Yuki.-jadeó temblando.

-Linda te mereces el premio.-dije antes de apartarme para sentarme en el sofá de una plaza que allí había.-Ven linda, ven sexy.-susurré bajando la cremallera para mostrarle mi miembro que comenzaba a animarse solo con verla.

Eché sobre mi miembro un lubricante de sabor a fresas y nada más tenerla frente a mí, de rodillas, sonreí de forma perversa. Acaricié sus labios y puse la cámara a grabar ese momento espléndido. Su boca se abrió en un gemido alto y yo introduje en ese momento mi miembro dentro de sus cálidos labios.

Era lo mejor que había sentido. No tenía demasiada experiencia con eso. Decía la verdad que tuvo sólo un par de novios, nada más. Yo le iba a enseñar a satisfacer a un hombre exigente y necesitado. La agarré de la nuca apartando sus cabellos entre mis manos. Movía mis caderas a un ritmo lento, pero profundo. Cada vez que la metía notaba que entraba entera. A ella le producía fatiga, pero aprendió a controlarse tras un rato.

-Linda voy a hacer que desees esto a cada rato, como te dije te alimentaría y bien que lo haría.-susurré apartándome de ella para quedar de pie.-¿Tú me quieres no?

-Sí, te quiero Yuki.-susurró con aquellas hermosas mejillas rojas por el pudor.

-Perfecto entonces.-apagué la cámara y la tiré contra la cama.-No voy a ser demasiado lindo, te haré todo lo que siempre he querido hacerte. Pero te juro que vas a disfrutarlo más que nunca.-susurré en su oído antes de retirar parte de sus braguitas.-Cuando vi tus nalgas ya supe que quería desde el primer momento.-estiré mi mano hacia la bolsa del sex shop y con un poco de lubricante metí un dilatador en su trasero.-Haré que te guste hacerlo por todos tus agujeros, linda.

Le di la vuelta sobre la cama y eché a un lado la ropa interior, me daba morbo vérsela puesta aún. Metí uno de mis dedos entre los labios de su vagina y noté esa humedad exquisita. Introduje dos dedos en su vagina mientras mordía su cuello y notaba como se estremecía. Metí mi miembro dentro pasados unos minutos de tortura. Comencé a hacérselo de forma lenta, para ir aumentando las embestidas hasta que hice que ambos nos viniéramos. Después de eso me dediqué a acariciar su cuerpo, besarlo y lamerlo, hasta que estuve de nuevo dispuesto y esta vez se lo hice por detrás.

Ambos gozábamos como si estuviéramos en los mismísimos infiernos. El calor era sofocante, no podría explicarlo porque era demasiado bueno. Nada más llegar de nuevo a la cima del placer la dejé tirada en la cama y recogí todo dándome una ducha rápida, a ella la metí después lavándola a conciencia. Me gustaba cuidarla y a la vez destrozarla, era mi juego favorito.

Quité las sábanas para poner otras limpias, la tumbé en ellas para secarla y colocar ropa nueva. Había comprado lencería fina normal para el después. Se veía perfecta, sacaba a relucir todo lo femenina que era y que su tito quería ocultar. Cuando vi que se quedó dormida me aferré a ella y besé su cuello.

-Yo también te quiero linda, podría decir que ya te amo, pero es demasiado ñoño para que lo escuches.

Si soy sincero esos fueron los mejores días de mi vida. Lo fueron hasta que llegó ese imbécil y la retiró de mi lado. A mi me dieron por muerto y yo a ella por perdida. Ahora simplemente me recupero intentando volver a ser quién fui, pero ahora con una meta y es tenerla a ella a mi lado... le guste o no a su familia.

Supongo que los canallas también tenemos puntos débiles, sobretodo si tienen cara inocente y sentimientos cálidos para regalarnoslos. Si es que... todos somos unos jodidos gilipollas amantes de la ñoñez extrema.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.