Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

sábado, 24 de julio de 2010

Amantes Extraños - Sueños y Realidades II

Esa misma noche conseguí una botella de whisky para poder emborracharme. Quería perder la noción del tiempo, olvidar que no lo tenía aún conmigo. Trago tras trago podía sentir que todo mi cuerpo se despegaba de mi mente. Era un whisky de alta graduación, uno de esos fuertes que me dejara casi inconsciente. Dialogué con la botella y su etiqueta, lo hacía como si fuera una amante despechada y yo un caballero en busca de unos cuantos favores.

-Sólo te tengo hoy a ti.-creo que dije.-Pero no eres mala compañía.

Al despertar lo hice con el timbre del maldito despertador. Mi cabeza iba a reventar y aún estaba con el cuerpo acolchado. Me había dormido tirado en el suelo y no lograba levantarme. Fui a gatas hasta el cuarto y apagué la alarma.

-Puñetero trasto.-murmuré.-Tengo que trabajar.

Fui directo al baño, una buena ducha fría me espabiló demasiado rápido. Más que fría estaba helada. No era desagradable una ducha como esa si teníamos en cuenta que fuera caían bolas de fuego y eran sólo las ocho de la mañana. Me lavé bien los dientes y enjuagué mi boca, pero aún así apestaba a whisky, así que opté por los chicles y caramelos mentolados.

La ropa que usaría aún estaba colgada, no me detuve a pensar demasiado. Unos pantalones vaqueros bastante anchos y una camiseta sin mangas color hueso, le había arrancado yo mismo las mangas y había permitido que Asahi la decorara. Había quedado bastante bien, le daría un toque nuevo a mi look de siempre y eso era bueno en un fotógrafo.

Primero hice mi trabajo de becario y después el de fotógrafo. Iba de un lado a otro. Me sentía perdido en las dos redacciones, aunque eran prácticamente de la misma cadena. Una se dedicaba a la televisión y otra a la tirada de la prensa de la ciudad, tanto diario gratuito como revistas especializadas y diario de pago y online.

Las fotografías que tenía que hacer era de los nuevos accesos a la playa, de las oficinas de información, fotografías costeras y de la competición de surf. También tendría que hacer pequeñas fotos a los negocios a pie de playa, además de hacer unas pequeñas indagaciones para que mi compañera se basara en esos datos y en los de otros años, por lo demás ella tenía que montarlo todo y explayarse.

Y así pasaron tres días, tres insufribles días. Era como esperar el día del juicio final sabiendo que tú puedes solucionarlo, pero que sólo puedes hacerlo en el momento justo. Me sentía con ganas de tirarme de la piel, estaba insufrible. Asahi no paraba de hablar de la playa, de las fotografías que había visto en la revista y las cuales había hecho yo.

-Quiero ir con Teru a la playa, papá tú tienes que venir.-decía imitando la fotografía en su libreta.-Quiero hacer castillos enormes, quiero hacerlos aunque se los lleve el agua y quiero comer helado.-sonreí cuando dijo aquello mirándome con una enorme sonrisa.-Papi quiero ir con mi bañador de peces de colores y tú lleva el de surf. ¿Por qué ya no haces surf?-preguntó tirando leve de mi camiseta.-Antes hacías surf

-Porque papá tuvo que vender la tabla para poderte comprar los regalos de navidad.-dije tomándolo del rostro.-Pero a papá no le importa, porque tú disfrutas de tus juguetes.-me abrazó y volvió al dibujo.

Sonó el teléfono móvil, pensé que sería para preguntarme si podía ir más temprano al trabajo. Si bien, estaba totalmente equivocado. Era él, era Teru.

-Creo que ya es momento para vernos.-podía imaginar la expresión de su rostro, así como su ropa y sus cabellos revueltos. Podía imaginarlo por completo diciéndome aquello directamente a la cara, sin miedo alguno de fundirse con mi mirada y dejar que lo atrapara.-¿Qué tal mañana a eso de las cinco en el Motel The Night?

-Perfecto.-respondí.-¿Habitación?

-No lo sé, mañana te mando un sms sobre esa hora y te digo en cual.-su voz era dulce y cálida, aunque parecía preocupado y como si hubiera estado llorando.

-Vale.

Colgó y yo también cerré la llamada. Me quedé mirando fijamente el dibujo de Asahi, era un enorme castillo y el mar de fondo. Para ser un niño de cinco años dibujaba como uno de diez. Los grandes genios siempre mostraron su valía mucho antes de la pubertad. Teru tenía razón en muchas cosas, creo que me gustaba escucharlo porque siempre daba respuestas lógicas y eso hizo que me enamorara de él. Escucharlo a diario hablar de mi hijo con orgullo, de su trabajo como pintor, de su pasión por la literatura y la música.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.