Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

martes, 8 de marzo de 2011

El violín

El sonido del violín agitaba mi corazón, podía escucharlo en sueños siendo la nana que mecía mi aliento. Sus manos blancas, tan blancas como las velas de cera que le ponen a la Inmaculada, acariciaban las cuerdas presionándolas con fuerza. Su cuerpo de gato negro se flexionaba sobre sí mismo, lejos de mi cama cerca del balcón. En mis sueños yo navegaba en medio del delirio, me hundía en los oscuros océanos de sus verdes costas que eran sus ojos. Pedía piedad, pero no lograba más que una carcajada del diablo que tenía frente a mí.

Las sábanas empapadas por mi llanto, sudor y pesadillas, envolvían mi cuerpo lacerado por las garras de un ángel que deseaba despertarme. Enloquecía por momentos, el violín seguía llorando, el vampiro sonriendo y mi cuarto empequeñecía. Yo era joven en la noche y viejo de día, yo era el ser que habitaba el cuarto donde yacía mi corazón escondido entre las tablas podridas y delatoras del suelo que hoy piso.

Camino de un lado a otro con la melodía en mis sienes, recordando a mi amante muerto y el pecado que aún me conmueve. Mis ojos violetas se alzan al cielo, donde cientos de estrellas centellean esperando que promulgue aún deseo. Me arrodillo frente a la ventana, acaricio el alfeizar de esta, y termino con mis manos frente a mi rostro en forma de rezo.

“Santa María, Madre de Dios, ruega por el pecador que te ama y se conmueve con la gracia de tu bondad. Santa María, Madre de Dios, salva a este demonio arrastrándolo lejos del edén de los infiernos. No quiero recordarlo madre, no quiero. Si no puedo tenerlo entre mis brazos, si su violín lo mece un fantasma, no quiero recordarlo. Aléjame de sus recuerdos, aléjalo de mis sueños.”

Y sin embargo sé, sé bien que Dios no escucha los llantos de un pecador y menos los míos. Yo permaneceré encerrado en la locura del violín que toca notas marchitas, el instrumento que una vez con gracia y elegancia él manejó en su no-vida.

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muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.