Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

lunes, 17 de octubre de 2011

Te necesito





Mis manos estaban rojas por la, aún caliente, sangre de mi última víctima. Saqué uno de mis cigarrillos y lo prendí sin bacilar. Mis ojos estaban clavados en la tétrica expresión del cadáver. Su mandíbula estaba desencajada, sus ojos llenos de terror y vacíos de vida alguna. Mi enorme figura cubría aquel decrépito y maltrecho cuerpo. Sonreí como un sádico dando la primera calada, notando como el nerviosismo daba paso a la excitación más pura. Desde pequeño sufría ataques de ira, pero solía pagarlo los matones que me acorralaban día tras día, ahora eran estos imbéciles que iban por orden alfabético en el listado de deudores de mi jefe.

-Buen chico.-escuché su cálida voz acercarse a mí, con ese aroma que me debilitaba. Su perfume podía sentirlo por encima del hedor de ese capullo.

Sus cabellos dorados acariciaban sus perfectas mejillas, tan blancas como la porcelana. Deseaba besar sus labios manchados con carmín, volverme un sádico dando rienda suelta al placer que me provocaba su presencia y la muerte. Quería hacerle y que me hiciera de todo, lo escrito y lo aún no narrado por nadie en este mundo, hasta llegado el amanecer. Sin embargo, mi timidez me ahogaba como si el nudo de mi corbata aprisionara demasiado. Una maldita guillotina en tiempos momentos, mi amor por él era demasiado intenso.

-Sabía que eras bueno.-rió.-Bueno, siempre lo he sabido.-su sonrisa era la de un ángel, aunque sabía bien que era un demonio al igual que yo.-Has dado con él muy rápido, más que otras veces. Parece que últimamente te corre prisa hacer los cobros.-dijo antes de tomarme del brazo, sonriéndome tan cándido que me provocó vergüenza mis pensamientos.

Había imaginado su cuerpo desnudo junto al mío, sus manos acariciando mi rostro y las mías su cintura. Tenía en mi mente la más deliciosa fantasía de sus labios suaves recorriendo mi cuello, mi cuerpo por completo hasta llegar a mis caderas. Para colmo, me sentía erecto por culpa de la excitación momentánea.

-Es mi trabajo.-comenté dejando salir el humo como una gran bocanada.-Vamos a por el siguiente.

-¿Te ocurre algo.-preguntó realmente preocupado, eso me hacía sentir más débil.-Sabes que somos amigos, no sólo soy tu jefe. Kurou...

-Estoy bien, vamos a por el siguiente.-dije como un perro rabioso, atacando a su amabilidad y mordiendo prácticamente su mano.

No podía sacarme la imagen de esa mujer disfrutando de las caricias que debían ser mías, esas que tanto deseaba, mientras no lograba ni balbucear un “te necesito”.








-Kurou pertenece a Tears For You, así como su amante Yoshiki. Este texto es una reproducción de tiempos atrás. La novela se desarrolla en Lestatdelioncourt666-

Dedicado a Kiseki y Marisol

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.