A veces, cuando nos sentimos frustrados y tirados en el lodo, nos hacemos esta pregunta. Decepcionados nos miramos al espejo, tocamos nuestras mejillas y vemos en nuestra mirada la mayor de las tristezas. Creemos que los sueños mueren cuando los intentamos y no se logran. Empezamos a pensar en confabulaciones y damos golpes sobre la mesa, la ira se apodera en ocasiones de nosotros. Estamos perdidos, pero no queremos darnos cuenta y cuando llega a nuestros oídos que el barco va a la deriva... nos jode.
Soy de los testarudos. De esos que se levantan del lodo, mira a su alrededor y alza los brazos como si hubiera logrado una gran victoria. Sonrío como niño pequeño, ante los cadáveres de los sueños que han masacrado. Sin embargo, tengo un gran poder para poder resucitarlos. Nunca se debe perder la esperanza, jamás. Hay que luchar hasta que flaqueen las fuerzas, cuando ya creamos que no podemos más, y al levantarnos agotemos por completo nuestra vida. No podemos dejar que los sueños se vayan, que los maten sin revancha.
Los sueños nos hacen mejores, por mi estúpidos que sean. A veces tiene que dar uno demasiadas cosas por lograr algo mínimo, pero esa cosa nos hace tan felices y nos provoca una satisfacción poderosa. Otras, son cosas pequeñas que logran asombrosas victorias.
Si alguien no hubiera soñado con volar como un pájaro, si el hombre no lo hubiera deseado, ahora no existiría los aviones. Igual que si hubiera querido cruzar un río, como pez y no con una balsa, no tendríamos los submarinos. Seguro que más de un pirata soñó con aventuras y tesoros, eso hizo que se lanzara al mar y que viviera su vida como quiso. Hay que ser libre para soñar, aunque parezca imposible. Los imposibles no existen, sólo fracasados que no tienen fuerzas para seguir soñando. Idiotas que dejan morir sus sueños como hadas ante los ojos de incrédulos.
No sean idiotas. Alcen sus brazos, respiren hondo, griten y sigan luchando. Algún día lograrán lo que buscan, aunque ahora mismo no sepan qué es.
Disfruten de los sueños, porque en los sueños está la vida.
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