Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

sábado, 15 de octubre de 2011

El infierno más deseable

Corría precipitándose por las calles más solitarias y tétricas de la ciudad. Corría casi sin aliento, como alma que se la lleva el diablo a rincones donde el odio nace. Su aliento se cortaba, sus piernas temblaban demasiado y el asfalto estaba resbaladizo como para no caer de bruces. Una, dos, tres y cuatro veces dio con su cuerpo contra el duro suelo. Se levantó en cada ocasión, sin prestar atención si tenía alguna raspadura. Debía huir, tenía que largarse rápido de allí, y ni siquiera podía recordar porqué. Simplemente corría, buscaba refugio y no sabía cual era la mejor elección.

-¿Y si me equivoco?-se preguntó dando a parar frente a un bar.

Las luces de neón brillaban demasiado, el nombre era tentador y se escuchaba música rock a todo volumen. Sus dedos temblaron y crujieron al moverse, como si tuviera artritis. Se colocó un cigarrillo, aunque tuvo suerte ya que casi ni podía moverse. Se había quedado engarrotado. Sus cabellos revueltos, y la oscuridad de la noche, le impedían ver más allá de su cintura.

-Infierno, allá voy.-dijo como referencia al cartel del local.

Dentro se encontraban chicas desnudas que bailaban sobre la barra, cientos de licores salían a una velocidad increíble de las manos de los barman, y la música rock aullaba junto a los gritos de todos los que veían el espectáculo.

-Joder, no me extrañaría encontrarme aquí a Lemmy.-se dijo en voz queda.-¡Camarero un whisky!

Jamás volvió a salir de la tentación, el vicio y el aroma cálido que desprendían las chicas. El infierno era más bonito que nunca. No tenía fuego, ni tíos con patas de cabra, sólo lo que uno deseaba realmente y sin tener que esforzarse más. Toda su vida había sido un perdedor, ahora ganaba al billar mientras una chica bonita le llenaba de nuevo su jarra de cerveza o su vaso de whisky.

En realidad, no estaba en el infierno. Sólo que él no lo sabe. Lleva en coma más de cinco años, nadie ha ido a buscarlo y dicen que se encontraron su cuerpo apaleado cerca de un antro de mala muerte. Un desconocido dio la alerta, ni siquiera lograron situar la llamada o algún dato más allá de su voz ronca... muy parecida a la de Lemmy.


Dedicado a Enrique Maestre

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.