Dedicado a David Almádena
Negro, como las profundidades del infierno.
Pelaje negro, ojos de demonio y sonrisa de ángel.
Pequeño, ven junto a mí y juguemos a deletrear imposibles.
Gato, gato, gato... animal místico y huraño.
Gato, gato, gato... animal que se tiene así como único amo.
Dueño de las pesadillas, señor de la lujuria.
Monstruo de elegancia y sonrisa perpetua.
Ven deja que toque tu pelaje mientras mis labios te susurran
Dancemos en el infierno, demuéstrame tu furia.
Gato, gato, gato... ser de la oscuridad.
Gato, gato, gato... espectro de la realidad.
Me turbas, me alimentas con maullidos.
Haz que piense en bailarinas bailando sobre ascuas.
Provoca que sude temeroso mis aullidos...
esos que se escapan mudos de mi garganta cercenada.
Gato, gato, gato...
Negro como las profundidades del infierno.
Gato, gato, gato...
¿Verdad que no eres de este mundo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario