Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Morgue

Esto lo escribí poco después de saber que Dio, hermano ahora de la leyenda de la música, falleció y algo en mí se movió.

Los grandes ídolos parece que van a estar ahí y no, la cagas y te jodes pensando en eso porque cuando llega el momento de despedirlos ¿qué se dice? ¿qué se hace? Nada.

Como está próximo el maldito día de los muertos pensé en resurgir de esta forma, ya que he estado puteado últimamente con una cosa y con otra.

Así que: Morgue




Se escuchaba a lo lejos el ruido de una incesante tormenta, el cielo resplandecían los relámpagos como si fueran guadañas decapitando ángeles. El aroma a tierra mojada se mezclaba con el de la putrefacción. A lo lejos se podía ver la cancela del cementerio chirriando y golpeando una y otra vez.

-Hace un tiempo de perros.-mascullaba uno de los atrevidos a entrar en aquel campo santo.

-Cállate, no quiero oír quejas.-respondió su acompañante.

-Tio no vamos a encontrar nada aquí.

El silencio se hizo en ambos, al igual que la estupefacción. Ahí estaba la tumba del proscrito, aquel que estuvo años en la morgue esperando sepultura porque ningún cementerio lo aceptaba. Sólo constaban sus iniciales, ninguna frase en su honor o la fecha de su suicidio.

Era un artista polémico, de estos de voz desgarrada por el pasado y el whisky. Su aspecto era frágil, pero su alma era la de un guerrero. Pateaba a cientos, y no sólo con sus botas de miliciano, mientras aullaba su furia en cada canción. El coraje, la desesperación, el dolor, la muerte, la injusticia, las lágrimas amargas en los ojos de un niño que se convirtió en la bestia.

En los periódicos hablaron de él durante años. Unos decían que fue un asesinato, otros que no era su cuerpo y creó su propia muerte, sucesos paranormales, suicidio, abducciones alienígena o vampirismo. Estúpidas, o no tan estúpidas, historias se contaban sobre él, sobre su infancia y juventud. Se habían creado canciones en su nombre, pero nadie tenía los huevos de pararse sobre aquella lápida.

Él admiraba a Ronnie James Dio, Holy Diver, era como su consigna o su himno. Jamás hizo cover con su grupo de aquel tema, su versión no superaría a Dio y era un absurdo hacerla. Pero siempre se le escuchaba cantar un trozo en sus conciertos, al principio y al final, sin música que le acompañara.

Cuando Dio murió él lo hizo poco después, parecía haberse evaporado junto a su ídolo. Sin embargo, decían que en su tumba se escuchaban acordes de guitarra y su voz gimiendo junto a ella, aullando las primeras estrofas de aquella canción.

Holy Diver
You've been down too long in the midnight sea
Oh what's becoming of me?

Ride the tiger
You can see his stripes but you know he's clean
Oh don't you see what I mean

Gotta get away
Holy Diver

Ambos muchachos temblaron y se quedaron más pálidos que una vela. Sobre la lápida había unas botas y dentro de ellas el cuerpo de un joven. Sus cabellos eran largos y bien cuidados, como los de aquel ídolo de ídolos, y su aspecto era idéntico. Hacía veinte años de aquello, era imposible que si estuviera vivo tuviera ese rostro. Podría ser su hijo, un familiar cualquiera, un desquiciado semejante a él o una aparición.

Al día siguiente se encontraron sus cuerpos tirados sobre aquella tumba, no tenían ni una gota de sangre y dos marcas profundas en sus cuellos. Algo los había matado y su muerte fue rápida, aunque violenta.

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Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.