Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La vida

Abro los ojos y no veo nada. Estoy ciego, por la ira y la venganza. El mundo gira, lo puedo notar, pero yo estoy tirado en un campo de minas que está por estallar. Las explosiones harán que mi cuerpo quede irreconocible. Pero no importo a nadie. Sólo soy un soldado más. Alguien que entró al mundo de las armas soñando con la libertad, que se convirtió en un villano para un pueblo cubierto por las yagas del dolor, y que terminó siendo un arma arrojadiza con una munición insuficiente. Aquí estoy yo, viviendo los últimos segundos de mi vida.

Un recorrido con principio y fin, eso es la vida. Somos la maquinaria que rueda por el mundo, según seamos cambiaremos lo que nos rodea (para bien o para mal). Siempre dejamos nuestra huella. Una huella que es imposible de borrar, ya que germinan nuestras pisadas en el alma de los que una vez amamos (u odiamos).

Venimos al mundo, venimos en masa, y agotamos a la madre tierra. Somos enemigos unos de otros. Nos convertimos en verdugos de nosotros mismos. ¿El amor donde está? ¿La libertad de pensamientos? ¿La ideología que mañana puede ir mejor? Todo está perdido. Si el hombre sigue así, no habrá vida que recorrer y el tren quedará parado en su estación principal.

Yo sigo perdido, en medio de un campo de minas. Estoy desfalleciendo. A veces pienso que sería bueno hacer un movimiento brusco y así acabar el sufrimiento. Pienso que mi vida no tiene sentido, pero al momento recuerdo los buenos tiempos. Me levanto aturdido, me levanto con ganas de luchar y encañono el fusil de mi dedo índice. Señalo al sol, intentando taparlo, y luego sonrío al recordar viejos dichos de personas que conmigo ya no están.





La vida es un recorrido. Todos somos soldados. Tenemos una misión y es vivirla. Debemos hacerlo de la forma más coherente y valiente. Si tomamos una decisión y la seguimos, tenemos que tener bien claros nuestros actos para luego ameritarnos o estar a expensas de ser culpados. Cuando cometemos un error tendemos a pedir disculpas, cuando ganamos una batalla nos galardonamos. La vida ni es una victoria ni una derrota, la vida es la vida. No hay razones para vivirla, tampoco para no vivir, tan sólo es un regalo. Un tiempo que nos otorgan para cambiar nuestro alrededor, hacerlo más viable al que ocupe nuestro lugar o simplemente un desastre como las taladas selvas de la Amazonía.


La vida es la vida. Recorrido con principio y fin. Sin más. No hay vuelta de hoja. Es un libro en blanco y debemos de escribirlo. Tendremos errores garrafales, momentos de ilusión, de esperanza, mágicos encuentros, dolorosos motivos para llorar y sufrir, partidas inesperadas, bienvenidas esperadas o sin previo aviso, huéspedes eternos o viajeros de camino, sonrisas, enfermedades, gritos de libertad, tensiones, estrés, lágrimas, carreras por la paz, momentos de soledad, bendito silencio, un abrazo multitudinario, esfuerzo… la vida es un trabajo laborioso, somos los obreros de nuestra vida, los escritores que redactamos nuestra biografía más detallada… una gran novela, una gran guarida de secretos.

Puedes negarte a vivirla, pero no puedes negarte a nacer.


---

Todo viene por la pregunta de un amigo hace unos días, le respondí parecido a lo que ven aquí y para colmo el otro día me puso Miho la jodida canción de Coldplay... así que vi que tenía referencia, que podía compaginarse de puta madre y ahí tienen mi jodida opinión.

No hay comentarios:

Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.