Un recorrido con principio y fin, eso es la vida. Somos la maquinaria que rueda por el mundo, según seamos cambiaremos lo que nos rodea (para bien o para mal). Siempre dejamos nuestra huella. Una huella que es imposible de borrar, ya que germinan nuestras pisadas en el alma de los que una vez amamos (u odiamos).
Venimos al mundo, venimos en masa, y agotamos a la madre tierra. Somos enemigos unos de otros. Nos convertimos en verdugos de nosotros mismos. ¿El amor donde está? ¿La libertad de pensamientos? ¿La ideología que mañana puede ir mejor? Todo está perdido. Si el hombre sigue así, no habrá vida que recorrer y el tren quedará parado en su estación principal.
Yo sigo perdido, en medio de un campo de minas. Estoy desfalleciendo. A veces pienso que sería bueno hacer un movimiento brusco y así acabar el sufrimiento. Pienso que mi vida no tiene sentido, pero al momento recuerdo los buenos tiempos. Me levanto aturdido, me levanto con ganas de luchar y encañono el fusil de mi dedo índice. Señalo al sol, intentando taparlo, y luego sonrío al recordar viejos dichos de personas que conmigo ya no están.
La vida es un recorrido. Todos somos soldados. Tenemos una misión y es vivirla. Debemos hacerlo de la forma más coherente y valiente. Si tomamos una decisión y la seguimos, tenemos que tener bien claros nuestros actos para luego ameritarnos o estar a expensas de ser culpados. Cuando cometemos un error tendemos a pedir disculpas, cuando ganamos una batalla nos galardonamos. La vida ni es una victoria ni una derrota, la vida es la vida. No hay razones para vivirla, tampoco para no vivir, tan sólo es un regalo. Un tiempo que nos otorgan para cambiar nuestro alrededor, hacerlo más viable al que ocupe nuestro lugar o simplemente un desastre como las taladas selvas de la Amazonía.
La vida es la vida. Recorrido con principio y fin. Sin más. No hay vuelta de hoja. Es un libro en blanco y debemos de escribirlo. Tendremos errores garrafales, momentos de ilusión, de esperanza, mágicos encuentros, dolorosos motivos para llorar y sufrir, partidas inesperadas, bienvenidas esperadas o sin previo aviso, huéspedes eternos o viajeros de camino, sonrisas, enfermedades, gritos de libertad, tensiones, estrés, lágrimas, carreras por la paz, momentos de soledad, bendito silencio, un abrazo multitudinario, esfuerzo… la vida es un trabajo laborioso, somos los obreros de nuestra vida, los escritores que redactamos nuestra biografía más detallada… una gran novela, una gran guarida de secretos.
Puedes negarte a vivirla, pero no puedes negarte a nacer.
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Todo viene por la pregunta de un amigo hace unos días, le respondí parecido a lo que ven aquí y para colmo el otro día me puso Miho la jodida canción de Coldplay... así que vi que tenía referencia, que podía compaginarse de puta madre y ahí tienen mi jodida opinión.
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