Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

viernes, 4 de septiembre de 2009

La libertad, la paz y la felicidad

La libertad, la paz, la felicidad… todo tan relacionado, todo se vende hoy en día. Creemos ser libres cuando tenemos un trabajo, una casa y un coche. Podemos ir donde queramos con el vehículo, podemos tener responsabilidades pequeñas a cambio de algo de privacidad y nos enorgullecemos de nuestra labor en nuestros puestos de trabajo. Pero al trabajar vendemos parte de nuestro tiempo por esa sensación de estabilidad, también estamos encadenados a una hipoteca y el pago de impuestos al tener bienes, el coche nos aplasta con sus multas por no encontrar aparcamientos porque no podemos aparcar donde queramos…

La felicidad cree comprarse con un viaje, pero somos inconformistas. Incluso nos venden felicidad en un bote de cremas, dicen que nos hará jóvenes y en parte queremos recuperar lo que teníamos cuando éramos ilusos y pensábamos… una casa, un coche y un trabajo me harán sentir libre lejos de mis padres y a la vez responsable.

La paz te la venden incluso con unos audífonos y una pinza para no roncar: Pon Paz a tu noche. Claro que tendrás paz pero si tienes doble cristal y tu casa está insonorizada, al igual que tu pareja. Tampoco tienes paz si algo te remuerde la conciencia o si ves como otros se golpean por un cacho de tierra con mucho petróleo. El petróleo que tu coche necesita, eses que tras cinco años sigues pagando.


No seamos ingenuos, nada material puede reconfortarnos. Lo único que nos hace un tanto libres es pensar por nosotros mismos. La paz está en no gritar ni crear peleas innecesarias, para eso no hay aparato en la teletienda. Y la felicidad máxima es cuando haces un trabajo bien hecho.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.