Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

domingo, 2 de agosto de 2009

mentiras y medias verdades - 1



-Cap 1-

-¡Por favor déjalo ya!-gritó Imai desde el fondo de la habitación.

-¡Tengo que ensayar!-respondió Yutaka siguiendo con ese horrible piku piku del demonio.

-No hables así a mi hermano Imai.-comentó Anii jugueteando con sus baquetas, observando a todos uno por uno.

Yo estaba absorto en mi libreta. Quería escribir una nueva canción que expresara mis sentimientos, los encontrados, y que fuera muy sutil. Hide sólo calaba el cigarrillo leyendo una de esas novelas baratas, no por la calidad de la lectura sino por el soporte. Cada año podía leer unos veinte o treinta libros, dependía cuanto saliéramos a la carretera o a eventos especiales. Si teníamos que trasportarnos demasiado él adquiría novelas para leer. En silencio, como si no existiera nada más, leía. No entendía como podía hacerlo con ese machacón ruido de U-ta. Era muy constante en su trabajo, U-ta, pero como él lo éramos todos.

-Me da igual que sea tu hermano, como si lo hacen santo.-refunfuñó e Hidehiko alzó una ceja observándolo desde el borde del libro.- ¿Qué?-interrogó mirándonos a todos.-Es que no lo aguanto, lleva así dos horas.

-Intento hacerlo cada vez mejor, quiero ser el mejor bajista.-comentó apagando el aparato y cruzó bien sus piernas. Sus ojos estaban hinchados y rojos, había estado llorando toda la noche por culpa de lo ocurrido en el ascensor.

-Ya lo eres.-dijo su hermano levantándose de la batería para ir a revolverle los cabellos.

-No me trates como un crío.-comentó algo molesto.

Sabía que en ocasiones estaba horas frente al espejo intentando sacar nuevos estilos a su pelo. Lo que no le agradó fue como le quedó el tinte rubio que terminó echándose en un alarde de coquetería. Así que una vez lejos de ese horrible tono, con el habitual, intentó cambiar el estilo sin cambiar el color. No encontraba el que le agradaba, el cual fuera distinto a otros, así que terminó con el de siempre. Únicamente se ponía así tras visitas puntuales de mi esposa, todo para sobresalir ante ella y demostrarme que él era la elección adecuada.

Estuvimos en aquella habitación del estudio como cinco horas. Hicimos varios arreglos para la canción que terminé. Todos parecían apreciar mi esfuerzo en ese tema. Estuve dos días para retocarlo, ya que lo hice en menos de una hora, y después no me gustaba el resultado.






~ Oasis de Dante ~

Nos conocimos en plena noche,
como buenos vampiros.
Coincidimos en el gusto por el derroche,
y el buen vino.

Reímos por cuestiones banales,
caímos rendidos en carcajadas ufanas
y también en actos carnales,
destrozando y manchando las sábanas.

Nos conocimos en pleno placer,
Como buenos amantes.
Coincidimos en el gusto de un buen affaire,
Con la impetuosidad de los infiernos de Dante.

Nos resignamos a dejar de ser desconocidos
Nos prestamos al mundo de lo prohibido
Olvidamos que éramos dos almas libres
Ya que el amor nos intoxicó con sus fiebres

Desde ese día, tú y yo somos uno…
Un mismo ser que lucha por sobrevivir en el mundo
Es el pago por jugar a las conquistas
Olvidando las reglas y las pistas


-A mi me gusta.-dijo nuestro líder y gran bebedor, Imai.-¿Qué pensáis?

-Está buena.-respondió Anii con una sonrisa.-Podríamos hacer un arreglo a la melodía que hicimos nosotros, así encajaría.

-¿Algo medio balada?-interrogó Hide.

Yutaka simplemente estaba hecho un ovillo en el sofá oscuro que teníamos. Parecía confuso, no entender bien la letra o quizás entenderla demasiado bien. No era para mi esposa, sino para él. Claro, que quizás lo veía de forma distinta y tan sólo pensaría que yo usaba eso como pretexto.

-Debo irme.-se levantó algo apagado y guardó su bajo para colgárselo a la espalda.-Nos vemos mañana, yo estoy exhausto.-era una mentira bastante sencilla, pero el resto le creería. Si bien, yo no podía creer lo que decía. Notaba melancolía en sus ojos y presentí que Anii también lo logró ver.

-Te acompaño, así no tienes que llamar a un taxi.-me levanté sin más y dejé la libreta a Imai.-No la pierdas, déjala en el estudio si no os ponéis de acuerdo en el arreglo. Yo, con que no cambiéis nada del tema, estaré conforme a vuestros cambios en el ritmo o en lo que sea necesario. Pero…-

-Pero no me cambiéis la letra.-intervino Hide, como si fuera un soniquete muy habitual en mí.

-De acuerdo.-dijo Imai.

La cara de Anii era un poema, no estaba demasiado conforme con que acompañara a su hermano. Yutaka simplemente estaba frío, muy distante para lo que solía ser conmigo. La diferencia entre un U-ta hiperactivo y otro serio es altamente notable, siempre fue demasiado brusco sus cambios de humor. Odiaba verlo tan apagado, tan seco, y en el ascensor hacia la puerta de salida ni hablamos.

-Tomaré un taxi.-susurró sin mirarme siquiera.

-U-ta.-dije tomándolo del brazo.-He dicho que te llevo.

-No, no quiero. Mejor ve con tu mujer y tus hijos, seguro que te echa de menos y los niños también.-me sonrieron de forma fría intentando mentirme, pero sin lograrlo.-Lo nuestro se acabó, lo siento. Me he dado cuenta que hago el idiota esperando mi recompensa. No soy tu perro, ni tu esclavo y mucho menos quien te quite las penas.-se soltó de mi agarre y fue hacia la salida.

Las puertas de la entrada se abrieron para él, yo apresuré mis pasos y lo seguí. No había entendido el porqué de la canción, lo entendió todo al revés. En ese momento sentía que yo había elegido a mi esposa antes que a él, como aquel día en el que me sinceré y confesé que me casaría. Era la misma expresión, el mismo dolor en la misma herida.

-U-ta.-dije tomándolo de nuevo del mismo brazo para pegarlo a mí y que me mirara a los ojos.-Yo…

-Tú ¿qué? Te dije que el día que ella fuera más importante que yo esto se acababa.-respondió casi al instante.-Hago daño a tu familia, a tus hijos, a tu mujer y a ti mismo. Soy un egoísta que no desea entender cuando algo se acaba, pero hoy quizás me iluminé y vi que ya no debía seguir mintiéndome y soñar. No quiero despertar una mañana y que no me hables, porque eso sucederá gradualmente. Sé como fuiste con Imai durante un tiempo ¿has olvidado lo que una vez sucedió entre vosotros? Aún él no me perdona, lo sabes bien.

Le dejé marcharse, que alzara su brazo y que un taxi se parara frente a él. Cuando se subió me quedé observando como se difuminaba entre la avenida hasta las calles principales de la ciudad. El estudio estaba en un lugar céntrico, además que era un lugar donde se encontraban las mejores tiendas. Probablemente él no volvería a casa, se quedaría bien cerca de la zona comprando algún capricho que evitara sus ganas de morirse allí mismo.

Yo regresé al hotel donde me hospedaba. Cuando creaba tenía que estar lejos del ruido de los pequeños y del parloteo de mi esposa. No podía concentrarme con tanta vida junto a mí. La soledad siempre fue mi guía, sobretodo la música pregrabada que a veces hacían Yutaka y Toll por mera diversión.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.