Todos aman al vampiro, todos me aman y todos rezan porque les otorgue el castigo de su último beso… mi mordida.
Yacen desesperados en sus camas, desnudos y bañados en su jugo de sudor con aroma a endorfinas… gimen en sueños, me llaman, me buscan, me piden que sea su dueño y a la mañana siguiente están fríos con una sonrisa en sus labios… se fueron… partieron al mundo de la nula existencia y su alma se purificó en mis labios…
El goce, el pecado carnal, el sexo, el rito macabro de sangre y lujuria… sí…
Yo os bañaré en el edén de la lujuria…
Venid a mí
Dejad que mis garras os atormenten
Y quizás… quizás os convierta en mis vasallos…
Esclavos sexuales de sangre e impudicia…
Ven que os tome en mis brazos meciéndoos ante un cristo de madera… en la catedral de una ciudad cualquiera… a altas horas… pues no temo a Dios… ya que incluso el demonio es su hijo…
Sangre a la sangre
Sangre al vampiro
Sangre a la lujuria
Sangre al pecado
De tenerte junto a mí
Con tu cuerpo desnudo
Con tu desesperación a flor de piel
Y mi lengua lamiendo la zona de tu ombligo
-COMO ME PLAGIEIS OS JURO QUE NO CONOCERÉIS LA MAÑANA DEL DÍA SIGUIENTE-
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