Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

domingo, 5 de febrero de 2012

El mundo moderno.


Suena el reloj y aún es de noche, pero ya es tarde. La mañana ha comenzado y tú debes de realizar una lista de acciones, unas más monótonas que otras, para saltar a las congeladas aceras y caminar hasta tu coche. Tienes que reaccionar, pero fuera estamos bajo cero y dentro se siente demasiado bien entre las calientes sábanas. Tu gato maúlla impaciente ronroneando sobre tu pecho. Observas tu habitación, la misma de siempre desde que eras un niño. Aún no te independizas, todo está demasiado caro para poder abrir las alas y salir del nido.

Finalmente sales a buscar un café cargado y una tostada demasiado quemada, pero no importa porque no hay tiempo de pararse a pensar. Miras la cafetera mientras bosteza, piensas un segundo cómo deben empezar la vida los ricos y famosos. Caes en la cuenta que ellos no madrugarían a las seis de la mañana para entrar al trabajo a las ocho. Sacudes tu cabeza, tomas la taza olvidando la leche y escupes su contenido. No importa, no hay tiempo para calentar algo de leche y añadirla a tu oscura adicción. Un trago, más otro trago y hasta el final.

Lo siguientes que haces es una buena ducha, hasta que sientes que el agua helada te cae encima gritando como Tarzán en medio de la jungla. El termo se ha estropeado y ha decidido darte una alegría. Estiras tu mano hacia la toalla, tiemblas aterido de frío y caminas hasta tu ropa cubierta de pelos gracias a tu felino. Miras de reojo al animal ronroneando en la cama cómodamente echado, detestas tu vida e imaginas ser una tierna bola de pelos... pero ¡despierta! Ya es tarde.

Corres por la casa vistiéndote, te lavas los dientes mientras miras el reloj y acabas tomando la cartera volando hacia el ascensor. No llega, pulsas y no llega ¿estropeado? ¡No hay tiempo para eso! Bajas a zancadas la escalera, te montas en el coche y decide que se ha puesto de huelga. Terminas por golpear el volante provocando que el claxon suene terminando de despertarte.

Al fin sales, el coche decidió colaborar y darte un pequeño alivio. Conduces conectando la radio, escuchando el viejo rock que tan buen ánimo te provoca y alejas tu mente del día de perros que te espera. Sabes que en la oficina te esperan miles de documentos para archivar, documentar, cartas que enviar y cientos de informes que hacer. Estás harto de introducir la clave en tu ordenador, de encender los mismos programas y pasar media mañana fotocopiando cada documento que llega a tus manos. Eres un becario con un sueldo precario y una vida llena de sobresaltos.

Después de varias horas haces un descanso, el merecido descanso, para seguir trabajando hasta la hora del almuerzo. Esa maldita hora donde el tráfico es lo peor que puedes hallar, las bocinas suenan y los niños con sus carteras saltan a las calles sin mirar si vienen coches. Tienes que esquivar a un par de rezagados adolescentes, una madre que corre tras su hijo fuera del paso de peatones y a un perro que se paró en medio del atajo que pensaste que te liberaría del atasco. Graso error, nada ni nadie te salva del atasco de las 14:30.

Llegas a casa y lees una nota de tu madre, hoy saldrá tarde de trabajar y te pide que hagas tú el almuerzo. No queda nada en la nevera, prácticamente sólo queda unos huevos y algunas salchichas. Es fin de mes, no esperes algo mejor para almorzar. Preparas todo para al fin descansar en tu momento de gloria, pues a eso te sabe la comida más simple y barata, pero alguien llama al teléfono. Es un teleoperador para hablarte de las ventajas de su producto, sabes que ser desagradable no es lo que casa contigo pero lo mandas a la mierda.

Durante varias horas descansas en un sofá esperando que llegue tu madre, después de almozar y lavar los cacharros. Te sientes insatisfecho con tu vida, pero no puedes hacer nada mejor. Tienes que darte con un canto en los dientes porque tienes trabajo, aunque uno en el cual casi ni te pagan. Cuando despiertas decides escribir algo, cualquier cosa que te desahogue, y luego a conversar con tu novia por la mensajería para hacer planes el fin de semana. ¿El resto? El resto es estrés y más estrés debido a tus vecinos con la música alta, los ladridos de un perro atado en una de las unifamiliares y conversaciones insulsas de tu madre sobre el cambio de cortinas.

Has corrido, has vivido y has sentido que todo se va por el desagüe. Si bien dos palabras de tu pareja, dos simples palabras, te hace sentir importante y lleno de vida. Después hablas con un par de amigos, tienes una charla amable por teléfono con una de tus mejores amigas y tu madre te regala un café caliente justo antes de encender una de las series de televisión que tanto te gusta. Escribes algo que te motive, escuchas algo de metal y acabas recostado con una sonrisa. Tu gato te mira desde un rincón, no quieres cambiar su vida con la suya esta vez... las pocas cosas buenas que has tenido han merecido la pena.

No hay comentarios:

Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.