Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

sábado, 31 de diciembre de 2011

olvidos

A medida que crecemos olvidamos lo felices que éramos con una golosina, lo increíble que se veía el mundo desde un columpio o lo necesario que era esconder un tesoro aunque fuera unas canicas.



A medida que crecemos olvidamos el valor de una caricia, la camaradería real con un amigo y lo importante que era un consejo de nuestros padres.



A medida que el mundo se vuelve diminuto y nosotros grandes, cuando el cerebro te dice que es tu momento y tú tienes pánico escénico, nos convertimos en estúpidos que siguen modas aún más estúpidas y se beben las mentiras que vomitan los políticos. Nos convertimos en inquilinos de un ataúd en el cementerio de alguna ciudad, en la sociedad más absurda y poco ocurrente. Olvidamos la imaginación, la educación y cualquier atisbo de valor. Nos convertimos en miseria y nos convencemos que seguimos siendo los mismos.



¿Recuerdas lo feliz que era cuando veías un charco? Pisabas el charco, te ensuciabas y no por ello te lamentabas. Aunque tus padres te riñeran, tú eras feliz porque habías vivido unos momentos de diversión.



Ahora para divertirnos necesitamos el valor del alcohol, el cual nos vuelve estúpidos ante otros idiotas, y terminamos llorando en un rincón excluidos y antisociales. Nos ponemos máscaras que nos vienen grandes, usamos ropa que nos cuesta el sueldo y ponemos la sonrisa más falsa que jamás hayamos visto reflejado en los ojos de otro.



Y sin embargo, tenemos la desfachatez de indicarles a los niños que somos el ejemplo a seguir. ¡El ejemplo a seguir! Por supuesto... y a los jóvenes les llamamos descarados, a los ancianos estorbo y los "maduros" somos el progreso. Claro, así cualquiera.



Los jóvenes, cuando aún somos jóvenes, y vemos que nos arrojamos pronto en los brazos de la madurez aún estamos lúcidos y podemos recordar lo fabuloso que era un caramelo. Yo recuerdo que era divertido las guerras imaginarias donde nadie moría ni se pasaba hambre, muy distintas a las que vemos a diario y de las cuales nos desentendemos como si a nosotros jamás nos fueran a dar un tiro. Los jóvenes aún sabemos apreciar una caricia, desear un beso y ansiar un abrazo. Los jóvenes somos el progreso, los ancianos el legado y los niños son el futuro... vosotros los adultos, los maduros, olvidan que vosotros son el fracaso de los sueños que tuvieron cuando aún no peinaban canas.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.