Imágenes de poetas, músicos y sabios decoran la puerta que te conducirá hasta donde me hallo.
Rey y vasallo soy, caballero de frágil armadura con máscara de hierro.
Estoy al servicio de la paz de los bosques, así como de las criaturas que habitan y que no vemos.
Imaginación fantástica en una hoja de papel, eso es mi reino, al cual podría llamar Nueva Babilionia.
No desprecio una rosa por su aroma, ni un clavel por parecer amapola. Tras las apariencias está la verdad, estamos nosotros.
Orgulloso estaré siempre de actuar como pienso y siento, de no dejarme guiar por el miedo a perder.
Elijo a los que sigo, como a los que no quiero conocer, puesto que tengo la libertad de mis pensamientos.
Soledad en abanicos de fantasía que esparcen por el aire los pétalos del ayer y del mañana.
Luciérnagas que anidan en mi flexo e iluminan los viejos escritos, recordándome qué hice y en qué creo.
Alas de cuervo entintadas en mi propia sangre, negra como la tinta del calamar, y que se esparce entre el mar de nubes de mi pergamino.
Látigos de tragos amargos en bares sin mucha luz y demasiado humo.
Inquietudes que te asaltan y te ahogan, hasta que despiertas y sientes que no fueron sólo pesadillas.
Bebes cada vez más, porque es sólo un sorbo que te recuerda que estás vivo.
Eres consciente de toda la mentira que te rodea, pero aún así no te importa porque sabes elegirla.
Recordarás mis palabras, mi reino y sentirás cierto desprecio porque no puedes conseguirlo.
Te diré un secreto, nadie puede encontrar mi territorio en realidad, pero todos podemos crearnos uno.
Ama tus ideas, como a ti mismo, y hazlas vivas sin matar ningún sueño.
Desecha las cadenas del “no puedo” y “esto es imposible” para echarte la soga del “hoy lo intentaré otra vez”.
Delirios de loco, llaman a esto porque pocos encontrarán el mensaje que oculto.
Elegidos son pocos los que entienden la locura, o más bien la verdad oculta entre líneas.
Para ti, ya no habrá reglas, para ti sólo quedará el misterio de intentar descifrarlo.
Esta es la llave, la cual te tiendo y espero que aceptes.
No deberías mirar hacia delante, tampoco hacia abajo... mira hacia arriba y en el pasado.
Sólo podrás acceder de esa forma, aunque en realidad todos estamos en el mismo lugar.
Amantes indiscretos, estúpidos descorazonados, inquietos estudiantes y los cotillas de barrio.
Realmente sólo son la misma cosa, ojos indiscretos que leen mis líneas.
Pueden tener cualquier vida, nombre, ciudad y miles de sueños esperándoles en la almohada.
Oro en plata, más bien tesoro olvidado en los mares que son nuestras almas.
Recapacita mientras puedas, huyes mientras te quede aliento y quédate quieto esperando que un rezo te salve.
Mi sueño es seguir viviendo, saboreando esta vida que a veces es hiel.
Ilusiones que nacen como mariposas y terminan siendo gusanos carcomiendo mi cerebro.
Mundos imposibles, sin embargo son míos como vuestros los que creáis al cerrar los ojos.
Inmaculadas concepciones manchadas de rojo como las gemas de sangre que portan nuestras arterias, eso son las almas.
Son lo que tenemos para consolarnos, mientras el cuerpo se marchita.
Mundos que son uno sólo y que vierten lágrimas de consuelo a des tiempo.
Ora mientras puedas, después no habrá tiempo en los infiernos que te aguardan.
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