Hoy me he visto de nuevo en la cama, con fiebre y compadeciente.
Creo que moriré pronto y tal vez estas sean mis memorias.
Hoy he pensado en todo lo malo, y también lo bueno, que he regalado y he disfrutado.
He contado las sonrisas y las lágrimas, han ganado las últimas... porque de felicidad también se llora.
Recuerdo esos tiempos felices de fútbol, pan con chocolate y el ocaso.
También las primaveras revueltas...
Y los fríos inviernos.
Recuerdo todo porque tengo buena memoria... es una vida... no un suspiro.
Y tal vez con uno me voy... dejando huellas que se iran borrando, cicatrices que dejaran de doler y miradas que cambiaran de objeto... siendo yo tan sólo un amargo recuerdo.
Pero dime tú, sí tú... si no he sido hermoso, si no he conquistado algo que tú no sabías palpar... y como un ciego enterré mis dedos en las profundas tempestades que fueron mi hogar.
Yo soy tu sueño, desde niño me has poseido... y ahora estallo como pompa de jabón... porque ya no quieres que siga vivo.
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