cuando me echo agua sobre la cara y me quedo en silencio...
escuchando a lo lejos el silbido de la cafetera, lista para que me sirva un buen café...
cuando me siento a saborearlo y me compadezco de una noticia desagradable en primera plana del periódico...
cuando siento los bigotes de la única compañera que he tenido, mi pequeña Soledad...
cuando noto que el mundo parece girar en torno a mentiras, pero que hay algo de verdad...
que tal vez estoy vivo
que no soy un personaje de ficción
y estoy vivo...
pero luego me doy cuenta que este mundo es falso
es como esos de papel y tinta, como esos ahora digitales
una puta mierda engalanada con un hermoso lazo rojo que pone: tu vida.
Nuestras vidas son obras imperfectas, llenas de errores y en realidad... el borrador de algo más grande, más importante, una novela que cambia el curso de los ríos, mares, que para el tiempo y las huellas que vamos dejando... una obra inmensa, increíble, insostenible llamada humanidad...
La obra se representa en un planeta ficticio, llamado Tierra
gobernado por ignorantes, manipuladores, ladrones, cobardes y despilfarradores... que son votados por ilusos, arrogantes y lameculos.
Un mundo. Una obra.
Se alza el telón viniendo en bolas, algo que sería erótico si naciéramos con veinte años... pero nacemos blandos, manchados de sangre y mientras nuestra madre se caga en la puta madre que parió a nuestro padre... y en que ese día que se dejó tocar por él fue el peor error... deja de insultar cuando nos miran... otras no nos miran, firman papeles para que otra nos mire y nos diga... "eres mi hijo y te amo"
La palabra más repetida además de sí, no, papá, mamá... es amor. La más buscada, la más deseada, la más ilusa... amor.
El mejor momento de nuestra vida es cuando follamos con quienes amamos, con aquellas parejas que hemos deseado y hemos tenido al fin tras muchos días de mierda... de mentiras... de esfuerzos que no han sigo pagados. El momento del sexo, del fornicio, es el pago por todas las lágrimas y malos ratos. Pues en ese momento es como si nos liberáramos, como si tuviéramos alas, como si voláramos...
El peor momento además de cuando alguien cercano se muere... es cuando los ídolos nos defraudan y cuando perdemos el amor de nuestra vida. Dios... lloramos como niños, sufrimos como adultos y recordamos como viejos... esos son los momentos en los que nos damos cuenta de todo, de que la inocencia no la tenemos y hemos aprendido la lección más dura
Toda vida tiene un final, la muerte. En la vida la cagamos, defraudamos a muchos y somos héroes de nadie. Una vida es una vida, un tesoro, una obra...
Escribimos y escribimos versos maravillosos que no guardamos...
decimos palabras que no escribimos, pero que sí miramos
pensamos momentos que ya pasaron... y no pensamos en su tiempo...
Tenemos días eternos y noches largas
mañanas de niebla, tardes de lluvia y noches de luna llena...
poseemos la naturaleza al alcance de nuestros dedos, podemos sentirla en cada gota de lluvia y el salvajismo de cada relámpago iluminándolo todo...
Unos tienen mucho, otros algo, otros casi nada y los últimos de la cola mueren casi a los dos años o semanas de vida... ¿por qué? por hambre, frío, miseria, guerras, enfermedades que tienen cura pero son muy caras regalarlas... porque eso no da negocio, eso no es inteligente y sí lo es derrochar una vida.
Y pensar que todo empieza una noche de fornicio
por error o por deseo
mientras que nosotros nos formamos... ellos tienen sonrisa de idiotas
Nacemos porque unos tuvieron la recompensa de la vida...
Joder nacemos del sexo... y luego nos lo venden como antinatural en muchas religiones.
Y todo puede que sea falso, que sólo seamos actores de teatro que llevan a cabo una buena novela... una buena obra... con un presupuesto inmenso y con límite de tiempo... lugar... y fecha.
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