El mejor momento del día para un escritor no es ni la mañana, ni la tarde... es la noche. En el silencio tus propios pensamientos son puñeteros ecos, tu alma se funde con las brumas y terminas carcajeándote de la sombra que no proyectas. Sí, joder. En la noche es cuando compongo los versos más oscuros y sangrientos, también los pasionales y los eróticos que hacen que cientos me odien... o me amen
A mi se me odia o se me ama, jamás paso por indiferente. No es por vanidad, tan sólo tienen que ver los de enemigos que me esperan para lincharme y entre ellos algunos ... sólo están porque no quiero complacerles el amor que por mi sienten.
La luna es mi luz, la noche mi manta y mi voz... maullidos nocturnos que se propagan. La noche es mi madre.
Para ser escritor no hace falta estudios, tan sólo imaginación... y mucha suerte para que te dejen componer lo que TÚ quieres y no lo que el público espera.
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