Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

sábado, 19 de septiembre de 2009

cada noche...

Foto: Mathias Lauridsen



Cada noche caigo en tu encanto. Trepo por tu cuerpo y naufrago en tu fragancia. De nuevo a tu lado, al lado de alguien que jamás me ha causado daños. Recuerdo la frialdad de tu rostro, el apretón extraño de tu mano contra la mía, de aquel primer momento. Tu voz me cautivó, algo endulzada por el humo del cigarrillo con aroma a cerezas. Ahí estabas, sin más, como si fuera un regalo sin nombre y yo me hice tu dueño. Hoy estoy junto a ti, atrapado y encerrado al fin entre tus brazos.

Me siento estúpido al contemplarte cuando duermes, al igual que me siento estúpido al imaginarlo cuando no estoy contigo. Me convertí en idiota al conocerte, pues unos leves balbuceos surgieron de mi garganta. Aún no me creo que este trozo de paraíso sea mío, fruto de mis conquistas extrañas. Eres un jardín cubierto con tesoros, recovecos y lugares que aún no he explorado… sin embargo deseo tener todo el tiempo de este mundo para hacerlo. Soy estúpido, pero tú me ves como un intelectual extraño.

Debí de parecerte eso, sí, debe ser eso. Nuestro primer encuentro fue en un café, cada trozo de papel que había a mi alrededor tenía una nota y una de las pelotitas de papel cayó en tu té. Te giraste, me viste y lo devolviste. Después esas palabras, esa mano fría de porcelana con dedos finos. Sonreíste y la frialdad de tu rostro se volvió cálida.

Ahora, en las noches siento el infierno bajo mi cuerpo. Tus piernas se enredan a mis caderas, tus manos se pierden en mis cabellos y mis jadeos en tus labios. Me he convertido en tu esclavo sexual, me he transformado en tu amante y también en el guardián que se atormenta a veces en la soledad de la rutina. Si bien, cuando estoy a tu lado todo es distinto… es como si me hechizaras y me pregunto si lo has hecho.

Tú y yo. Juntos los dos. No importa donde. Aunque te largues de mi lado… sentiré el hueco de tu cuerpo en mi cama, podré notar tu perfume y también tus manos deslizándose por mi espalda. Tú y yo. Dos felinos salvajes que encontraron refugio en un mundo oscuro y terrible. Tú y yo… con eso me conformo… ni riquezas ni otros bienes, nada más. Tú eres todo lo que quiero en mi vida.

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Derechos de Autor y Licencia

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muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.