Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

domingo, 28 de junio de 2009

Rayos y Truenos... Comedme los huevos

Dicen que todos nos forjamos nuestro destino, paso a paso y con buena letra. Yo la verdad es que si echo la vista atrás veo montañas de mierda que me sepultan. La basura de mi pasado me persigue y me hace ser como soy. Dicen que somos victimas de las circunstancias, ¿entonces es cierto que forjamos nuestro destino? ¿no lo forja el mundo en el que vivimos y la clase en la que nacemos? ¡Mierda! Ya me estoy rallando con tanta filosofía barata y seguro que causo mala imagen, la peor de todas, la de un brasas subnormal con una mononeurona que intenta inmiscuirse en vuestra mente. ¡Oh por las barbas de los cojones de Lucifer! ¡Soy un Dios Oscuro de innegable belleza y empiezo con este plomo que no lo va a leer ni mi puta madre que en el infierno descanse!

Me llamo Amaury, pero si tienes buen cuerpo llámame amo.

Dicen que soy chulo, egocéntrico, gilipollas, un dios en el micro y un mal hablado. La culpa no es mía, la culpa la tiene la rubia de bote de Axel y su insufrible vocabulario. Yo en realidad soy un príncipe, tengo un léxico extraordinario y Jorge me llama Rey de la literatura. Iba para novelista de éxito y rockero sin remedio, ya saben lo que aullaba Barón Rojo “Se oye comentar a las gentes del lugar ¡los rockeros no son buenos! Si no te portas bien te echaras pronto a perder, y caerás en el infierno”. A mi siempre me fue eso de “Drogas, Sexo y Rock and Roll” además de mucho Vodka y Whisky barato que robaba de la taberna “La Libertad”

Tenía veintiún años y una vida por delante, estaba consiguiendo éxito con mis amigos de toda la vida, esos que nunca te fallan y siempre están ahí. Axel había sobrevivido a varias sobredosis y había dejado la cocaína, se estaba reformando para solo matarse lentamente el hígado con el alcohol. Jorge seguía tan perdido en si mismo y en su ensimismamiento, siempre tan callado y parecido a mí a pesar de mi pose de chuloputas. Cerberus era nuestro batería y con él tenía amistad, aunque no como con ellos dos. Aprendí a tocar la guitarra y nos la pasábamos de gira…pero un día…todo cambió de nuevo al igual que el día que me cargué a mis padres.

Reía como una hiena, esa risa estridente mientras sostenía en mi mano el primer ejemplar impreso de mi poemario. Eran poemas de un adolescente traumado que se aferró al sexo y la droga tras varios palos. No soy como un emo, dios me libre de ser tan puto y deprimente. Mi padre me pegaba desde que tenía tres años y tenía quemaduras por todo el cuerpo, sobretodo en mis genitales, si bien jamás hicieron nada los asistentes sociales y sí mi madre…pasar olímpicamente de mis llantos y gritarme que si volvía a decírselo a alguien me mataba. El borracho que tenía por modelo masculino y paternalista era un desgraciado que abusó de mí desde los cinco años hasta los diecisiete. Todo eso me hizo crear una máscara que mi profesor de literatura, la única asignatura que sacaba notas extraordinarias, me rodeó entre sus brazos y me hizo enamorarme de él. Pensaba que tenía algo y me aferré a él como a un clavo ardiendo. Durante una semana pensé que todo había acabado, me quedé en su casa y me aparté incluso del mundo que conocía. Mi padre me buscaba, claro, y supo donde estaba haciendo que se llenara de cólera de que tocaran a su puta privada. Si bien antes de que me llenara el cuerpo de golpes lo maté, maté también a mi madre ante sus ojos con una pipa que compré de segunda mano y llené todo de polvos de talco caros (cocaína de la más pura). Al regresar con Karim él me dijo que no me amaba, tan sólo era sexo y una relación de amistad bastante paternalista. Eso me derrumbó, me hizo abrazar mejor la botella y sentir que la guitarra era mi consuelo. Compuse mucho esos años, demasiado, y al final me hice amante de una vida dura. Pues bien, esos poemas y canciones fueron publicados y esa noche tenía algo para celebrar…pero alguien me lo quitó todo…¡TODO!

Un tio de unos treinta años se aproximó a mí y comenzamos a intimar, sus mordidas en mi cuello me excitaban a límites insospechados y estaba dispuesto a abrirme de piernas, cosa que no hacía desde mis dieciocho años, para que la metiera todo lo rudo que quisiera y sentirme su puta. Desde la edad mentada no había sido pasivo y ya era hora de volver a sentir a alguien en mi interior, alguien fuerte que me hiciera caer rendido. Me llevó a su motel y me folló todo lo duro que me podía, a la noche siguiente me desperté con una sed distinta y dos marcas en mi cuello. Decía algo de darme la vida eterna y de que sería mi regalo por la buena noche que habíamos pasado…que había leído un poema mío donde decía que ansiaba ser inmortal. Me convirtió en un vampiro, era un puto chupasangre más…¡Un desgraciado de la noche! ¡Un sanguinario! ¡Alguien que con un sorbo supo todos mis secretos!

Al regresar con mis compañeros no era yo, era otro, y tras esto convertí a Jorge y Axel. Todos seríamos inmortales, todos tocaríamos hasta que el mundo se destruyera y entonces… esa guerra…¡Esa guerra entre mundos! ¡Las ciudades se destruyeron! ¡El ser humano supo lo que es sentirse venado! Y los lobos se mostraron con toda su magnificencia…Cerberus se confesó y mostró su pelaje de Lycan…

Y ahí empezó Damned Souls… el cántico hacia la destrucción…DARK CITY VOLVERÉ A TUS CALLES Y TE HARÉ EL AMOR COMO A LA MEJOR DE LAS ZORRAS.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.