Y renaceré como el cuervo, te encontraré tras la muerte, para atraparte entre mis garras y destrozar tu cuerpo con mi frenético deseo. Regresaré para amarte.

domingo, 28 de junio de 2009

confesion de amaury II

Aun recuerdo vuestros golpes

Tengo grabado en la memoria cada insulto

Cada humillación

El dolor de mi novela hecha trocitos frente a mí, de una de las primeras.

En mis brazos ya no hay cicatrices, el labio ya no está roto y mis ojos ya no están hinchados.

Pero sigo llorando, sigo sufriendo, sigo sintiéndome una mierda. Sin embargo, el estercolero eres tú.

Me han contado que ya no tenéis tanta suerte, eso lo digo por todos vosotros.

Alberto me han contado que tuviste que abandonar tu carrera, cambiaste por otra más sencilla y también la dejaste. Ahora no tienes estudios, no sabes como guiar tu vida. tú me decías que yo nunca llegaría a nada, sin embargo tengo un titulo enmarcado en mi habitación

Antonio… una mole de dos metros que tenía brazos como piernas de grande. Musculoso, atlético y sin seso bajo el cráneo. Me golpeabas hasta quedar tranquilo, me escupías y llamaste a mi madre puta como lo hace un cobarde… de lejos y corriendo. Ibas para profesional del atletismo, pero ahora simplemente eres un tuercas cualquiera.

Y tú, no diré tu nombre, pero de los veinte que me hicieron daño eras el peor. Me quemaste el pelo, me golpeaste, me insultaste, me escupiste, me tiraste prácticamente por las escaleras… hace dos años, en verano como ahora, te capturó la policía y has dado con tus huesos en la cárcel. Según sé asaltabas pisos y chalet, robabas los coches y los incendiabas. Te compadezco, sé que tu madre te golpeaba y tu padrastro era un desgraciado. Pero nadie te dio derecho a joderme mi infancia.

Estos son tres de los casos de los que me hundieron. Tres de tantos que me quisieron muerto. Aquellos que me acorralaban en el baño mientras me limpiaba las lágrimas, esos que me escupían y me hacían correr aquella empinada cuesta hacia casa.

¿Recordáis cuando os golpeé con aquellas ramas de alcornoque?

¿Rememoráis en vuestra mente cuando tumbé a uno de vosotros y dejé su cara como un cromo?

¿Añoráis el momento aquel que os expulsaron del instituto tras una pelea conmigo? Sí, vinisteis entre varios y vosotros quedasteis peor que yo. Sin embargo, lo mío fue considerado defensa, lo vuestro pura violencia.

No perdonaré que me robarais uno de mis libros favoritos, aquel que no he vuelto a encontrar ejemplar.

Tampoco que me rompierais poemas, que lo plagiarais y sobretodo que dijerais en clase que eran vuestros.

No os odio, porque si os odiara tendría algún sentimiento hacia vosotros. No siento nada cuando os encuentro por la calle, quizás sí vosotros hacia mí. Soy el puto amo, me conocen en varios jodidos países por premios de literatura o porque han leído mis poemas con el acento argentino. Tengo huevos para ir con la cabeza bien alta, cosa que vosotros no podéis.

Antes os envidiaba, teníais padres y madres que os querían…además de amigos. Mi padre era un alcohólico que se gastaba todo en putas y drogas… no tenía hermanos, ni amigos, ni dinero para unas zapatillas caras… pero gané algo, orgullo y también aprendí a sobrevivir.

Es la ley del más fuerte.


Recordar cabrones… los hijos de puta no van al cielo, sino al infierno del karma donde se os pasa factura poco a poco de todo lo que habéis hecho. Seguro que yo tengo el mío, que me está dando bien duro y que me apuñala cuando soy feliz. Sin embargo, yo jamás estuve orgulloso de lo malo que he hecho. No lo mostré como trofeo.

Gracias a todos aquellos que fueron llamados paria por sonreírme, por leer mis poemas, por abrazarme cuando lloraba en un rincón de la clase, por aplaudir mis logros… gracias, aunque no sé dónde estáis. Son muchos los nombres, aunque infinitamente menos que aquellos que me hundieron hasta desear suicidarme más de dos jodidas veces.

Gracias a Laura, Leticia, Virginia, Jesús, Miguel, Helena, Vanesa, Jessica…

Unos más, otros menos, pero todos me hicisteis olvidar que era el paria para sentirme gratificado por una sonrisa. Muchos aún tendréis el recuerdo de aquel niño que enflacó hasta casi trasparentarse… ese que estuvo a punto de la anorexia. Si me vierais seguro que no me reconoceríais. Aunque yo os he visto en la calle, no he saludado por vergüenza ya que yo fui quien se alejó de vosotros. Soy así de puto. Antes cuando tomaba cariño me largaba en silencio, sin decir nada.

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Derechos de Autor y Licencia

Safe Creative #0906284062744
muerte por vida
un precio caro
pero habitual
somos animales
somos todos animales
hijos de un dios
hijos de las sombras
hijos de la eternidad
no podemos renegar
no podemos olvidar
incluso lucifer fue engendrado por él
la concepción que él nos ha dado
nos ha hecho ser como somos
por eso matamos
porque está en nuestra naturaleza
¿somos tan terribles?
¿más que un asesino despiadado?
¿más que un dictador?
¿más que un hombre que enseña a su hijo a matar avecillas?

...

no somos monstruos
simplemente sobrevivimos...
con tu sangre
con tu alma
pero es supervivencia.

aqui gana el más fuerte

Sueños - AWR


sueño profundo y doloroso... sueño de sangre y noche
sueño contínuo en lo eterno...
sintiéndote navegar en eter...
un eter que se vuelve fangoso... rojizo... sublime
¡Sangre!... sólo sangre... cálida y fresca... deslumbrante
nube vamporosa con aroma a mujer...
la primera víctima de la noche... la elegida.
tacones lejanos con contoneo de caderas carismático...
para luego escuchar un grito de terror...
y luego...
y luego... NADA

Dama Sombría

Dama de las sombras
mujer de corte oscura
tú vienes a cortar el último hilo de vida
el último aliento..
cruel dama nocturna
cruel mujer...
que viene junto a la muerte, de la mano
señora que sonríe... que se jacta de mi destino
mientras la calavera señala mi destino... un foso... un lugar junto a la tierra y sus gusanos.
hoy yaceré muerto al despuntar alba
hoy... habrá acabado mi andanza por la tierra
hoy descansaran mis huesos, pero no mi alma.
Si bien... cruel aunque hermosa
desfilaras con la muerte, danzarás con ella, y la luz del día disipará tu figura.
tal vez lloren por mí, canten salmos y las campanas repiquen...
como tal vez termine como Paganini... en un carro... esperando sepulcro durante años.
danza y ríete de mi miseria
hija de la noche
mujer que no da tregua...
capa oscura y pesada, fúnebre sombra
que engalana el manto de la muerte.

somos idiotas afortunados

La vida cae... en una persona... el telón cae

cae pero otra empieza

empieza en un mundo rojo.... teñido por la sangre

con el ruido del tañir de las campanas de una muerte que yace en el campo santo del olvido...

un mundo donde los esperanzados son pocos...

y los diablos sin rumbo muchos

somos diablos

pobres almas

desamparados

odiados hombres de paja

que añaden a la historia... a la historia del día a día...

historia que despreciamos y amamos por igual

somos idiotas

que no agradecemos lo que tenemos

que detestamos el suelo que pisamos

pero cuando van a levantar la hoz para que espiremos... gritamos, lloramos y rogamos.

somos afortunados

y no nos damos cuenta

que esos pequeños baches

que esas soledades

y esos silencios sin sustancia

son la savia de algo grande

es la sangre de la mortalidad

y de la inmortalidad en si misma.